Este modelo supone un cambio de mentalidad tanto en los estudiantes como en los profesores, lo cual conduce a una ruptura epistemológica derivada del cambio de paradigma, al pasar de un modelo conductista a un modelo socio-cognitivo humanista.
Es urgente que las nuevas generaciones de profesores estén conscientes de la calidad actual de su labor educativa, siendo atentos a una “nueva visión” de la educación que conduzca, a la formación de estudiantes propios de su tiempo que posean todas las virtudes necesarias para desaprender, reaprender y volver a aprender, en fin, aprender para la vida.
Con base en las características del modelo socio-cognitivo, es obligado el cambio en los roles de los protagonistas del proceso aprendizaje-enseñanza, especialmente en lo que respecta al docente. Esto es, pasar de profesores transmisores de información, a profesores mediadores del aprendizaje de los estudiantes; de tutores evaluadores de informes o trabajos, a profesores que demuestren las verdaderas prácticas docentes que conduzcan al estudiante a desarrollarse integralmente para la vida; que a final de cuentas es en realidad lo que se pretende.
Al profesor como mediador de la cultura le corresponde desarrollar estudiantes capaces de vivir y convivir como personas y ciudadanos. Esto supone retomar y valorar con claridad el “para qué aprende” un estudiante. Así, cuando el docente identifica y desarrolla las capacidades y destrezas potenciales del estudiante, le confiere sentido a la tarea docente desde el punto de vista de la enseñanza, y también sentido y significado desde la perspectiva del desempeño del alumno. Esta mediación cultural genera un modelo de educación entendida como una forma de mediación en procesos cognitivos, afectivos y de enculturación.
Por otra parte, el profesor como mediador del aprendizaje, debe subordinar la enseñanza al aprendizaje, para desarrollar en los aprendices los procesos cognitivos y afectivos en el marco de un modelo de aprender a aprender y enseñando para aprender (en el aprendizaje colaborativo, se aprende enseñando). Desde este modelo de aprendizaje-enseñanza, el docente debe dar prioridad a los procesos de aprendizaje, elaborando estrategias de enseñanza centradas en procesos, en formas de estrategias de aprendizaje cognitivas, metacognitoivas y afectivas orientadas al sujeto que aprende. Reafirmándose de esta manera que el desarrollo de las capacidades potenciales con las tonalidades afectivas, es básico en este modelo.
En el modelo socio-cognitivo el cómo enseñar se subordina al cómo aprende el que aprende y desde esta perspectiva, el aprender a aprender supone el uso adecuado de estrategias de aprendizaje por parte del aprendiz, con la mediación adecuada y oportuna del profesor, favoreciendo y respetando los procesos cíclicos del aprendizaje, a través de recursos adecuados como la arquitectura del conocimiento. Al mismo tiempo en esa mediación se debe impulsar el aprendizaje cooperativo entre iguales, como un recurso importante cuya implementación por otro lado, requiere de un entrenamiento y supervisión por parte de sus propios colegas.
El centrar el trabajo pedagógico en el aprendizaje más que en la enseñanza, exige del docente, desarrollar estrategias pedagógicas diferenciadas y orientar el trabajo desde su forma actual predominantemente lectiva, a un trabajo basado en actividades de exploración, búsqueda de información y construcción de nuevos conocimientos por parte del alumno, tanto individual como colaborativo en pequeños grupos. Ello supone situarse más allá del modelo de profesor explicador o animador.
El aprender a aprender implica en los docentes, enseñar a aprender y a pensar a través del desarrollo de herramientas mentales como capacidades-destrezas y afectivas como valores-actitudes, lo cual supone el uso adecuado de estrategias cognitivas, metacognitivas y afectivas, además del uso adecuado de modelos conceptuales a través de la arquitectura del conocimiento. Este cambio mental, desde un modelo de enseñanza-aprendizaje a un modelo de aprendizaje-enseñanza supone una reconversión profesional del docente.
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lunes, 29 de septiembre de 2014
Características del Modelo Sociocrítico
- Intenta integrar al actor del aprendizaje junto con sus procesos cognitivos y afectivos, con el escenario de aprendizaje.
- La cultura tanto social como institucional quedan reforzadas, mediante el curriculum entendido como una selección cultural que integra capacidades, valores, contenidos y métodos.
- El modelo de profesor posee una doble dimensión, tanto como mediador del aprendizaje de la cultura social, como de la cultura institucional. De este modo utiliza los contenidos y los métodos como medios para desarrollar las capacidades y los valores.
- El curriculum deberá estar abierto a nuevos aprendizajes, realidades educativas y además ser flexible, con el fin de posibilitar una amplia gama de adaptaciones y concreciones, porque la cultura es plural y cambiante, y al mismo tiempo, promover que las instituciones desarrollen su propia cultura institucional favoreciendo así, la libertad de cátedra institucional y profesional de los educadores.
- Las metas o fines se identifican en forma de capacidades-destrezas como procesos cognitivos, y valores-actitudes como procesos afectivos, para desarrollar estudiantes capaces.
- Los contenidos como saberes se articularán en el diseño curricular de una manera constructiva y significativa a través de la arquitectura del conocimiento. Siendo básica la visión de los contenidos utilizables, para su adecuado almacenamiento en la memoria, de manera que estén disponibles cuando se necesiten y, donde lo más importante es saber qué hacer con lo que se sabe, más que sólo saber (competencia).
- La metodología debe poseer una doble dimensión, por un lado facilitar el aprendizaje individual y por el otro, el aprendizaje social, ambos con un equilibrio en la mediación del profesor/alumno y del aprendizaje cooperativo entre iguales (aprendizaje colaborativo). Se potenciará una metodología constructiva, significativa y por descubrimiento.
- La enseñanza debe subordinarse al aprendizaje, y por lo tanto se relaciona con la intervención en procesos cognitivos y afectivos en contextos determinados. El modelo de profesor explicador o animador debe quedar en último plano para dar paso al profesor como mediador del aprendizaje y de la cultura.
- El aprendizaje queda definido como aprender a aprender a través del desarrollo de capacidades y valores por medio de estrategias cognitivas y metacognitivas, como aprendizaje constructivo, significativo y cooperativo entre iguales.
- En la evaluación se consideran, la “evolución” inicial de conceptos y destrezas previas, la evaluación formativa o procesual centrada en la valoración de la consecución de las metas entendidas como capacidades y valores, y la evaluación sumativa de los contenidos y métodos en función de las metas.
- En relación con la memoria se señala con insistencia el concepto de la memoria constructiva a largo plazo, como la forma de almacenar la información recibida, para que a partir de ésta se puedan construir las bases de datos en la memoria a corto plazo o imaginativa, y desde ahí, transformar la información para construir bases de conocimientos como memoria a largo plazo, en forma de saberes disponibles.
- La motivación debe ser intrínseca, orientada al progreso individual y grupal del sentido del logro o éxito individual y social. La motivación intrínseca ayuda a centrar los objetivos y el clima grupal, dando lugar al aprendizaje cooperativo, mucho más motivante que el competitivo.
- La formación docente estará orientada a transitar desde un modelo de enseñanza-aprendizaje, a un modelo de aprendizaje–enseñanza. Se trata de formar especialistas en el aprendizaje individual y contextualizado, en cómo aprenden los aprendices y para qué aprenden, con nuevas visiones de la educación y su sentido. Pero también es importante que tengan un claro dominio de la materia que imparten, para poder manejar y presentar los contenidos en el marco de la arquitectura del conocimiento.
- La investigación promovida es la mediacional, contextual y etnográfica, considerando la utilización de las técnicas cualitativas y cuantitativas.
- El estudiante y ciudadano derivado del modelo será reflexivo, crítico, constructivo y creador.
- El modelo subyacente es un modelo de aprendizaje-enseñanza, donde las formas de enseñar entendidas como mediación, se derivan de las teorías del aprendizaje, con la enseñanza subordinada al aprendizaje.
- La cultura tanto social como institucional quedan reforzadas, mediante el curriculum entendido como una selección cultural que integra capacidades, valores, contenidos y métodos.
- El modelo de profesor posee una doble dimensión, tanto como mediador del aprendizaje de la cultura social, como de la cultura institucional. De este modo utiliza los contenidos y los métodos como medios para desarrollar las capacidades y los valores.
- El curriculum deberá estar abierto a nuevos aprendizajes, realidades educativas y además ser flexible, con el fin de posibilitar una amplia gama de adaptaciones y concreciones, porque la cultura es plural y cambiante, y al mismo tiempo, promover que las instituciones desarrollen su propia cultura institucional favoreciendo así, la libertad de cátedra institucional y profesional de los educadores.
- Las metas o fines se identifican en forma de capacidades-destrezas como procesos cognitivos, y valores-actitudes como procesos afectivos, para desarrollar estudiantes capaces.
- Los contenidos como saberes se articularán en el diseño curricular de una manera constructiva y significativa a través de la arquitectura del conocimiento. Siendo básica la visión de los contenidos utilizables, para su adecuado almacenamiento en la memoria, de manera que estén disponibles cuando se necesiten y, donde lo más importante es saber qué hacer con lo que se sabe, más que sólo saber (competencia).
- La metodología debe poseer una doble dimensión, por un lado facilitar el aprendizaje individual y por el otro, el aprendizaje social, ambos con un equilibrio en la mediación del profesor/alumno y del aprendizaje cooperativo entre iguales (aprendizaje colaborativo). Se potenciará una metodología constructiva, significativa y por descubrimiento.
- La enseñanza debe subordinarse al aprendizaje, y por lo tanto se relaciona con la intervención en procesos cognitivos y afectivos en contextos determinados. El modelo de profesor explicador o animador debe quedar en último plano para dar paso al profesor como mediador del aprendizaje y de la cultura.
- El aprendizaje queda definido como aprender a aprender a través del desarrollo de capacidades y valores por medio de estrategias cognitivas y metacognitivas, como aprendizaje constructivo, significativo y cooperativo entre iguales.
- En la evaluación se consideran, la “evolución” inicial de conceptos y destrezas previas, la evaluación formativa o procesual centrada en la valoración de la consecución de las metas entendidas como capacidades y valores, y la evaluación sumativa de los contenidos y métodos en función de las metas.
- En relación con la memoria se señala con insistencia el concepto de la memoria constructiva a largo plazo, como la forma de almacenar la información recibida, para que a partir de ésta se puedan construir las bases de datos en la memoria a corto plazo o imaginativa, y desde ahí, transformar la información para construir bases de conocimientos como memoria a largo plazo, en forma de saberes disponibles.
- La motivación debe ser intrínseca, orientada al progreso individual y grupal del sentido del logro o éxito individual y social. La motivación intrínseca ayuda a centrar los objetivos y el clima grupal, dando lugar al aprendizaje cooperativo, mucho más motivante que el competitivo.
- La formación docente estará orientada a transitar desde un modelo de enseñanza-aprendizaje, a un modelo de aprendizaje–enseñanza. Se trata de formar especialistas en el aprendizaje individual y contextualizado, en cómo aprenden los aprendices y para qué aprenden, con nuevas visiones de la educación y su sentido. Pero también es importante que tengan un claro dominio de la materia que imparten, para poder manejar y presentar los contenidos en el marco de la arquitectura del conocimiento.
- La investigación promovida es la mediacional, contextual y etnográfica, considerando la utilización de las técnicas cualitativas y cuantitativas.
- El estudiante y ciudadano derivado del modelo será reflexivo, crítico, constructivo y creador.
- El modelo subyacente es un modelo de aprendizaje-enseñanza, donde las formas de enseñar entendidas como mediación, se derivan de las teorías del aprendizaje, con la enseñanza subordinada al aprendizaje.
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